Mucha gente ya conocerá a Mikel Ojer, un chaval de Mutilva que a pesar de su juventud compagina desde hace ya varios años las labores de entrenador del fútbol base y la portería del primer equipo.
En esta entrevista conoceremos en profundidad a Mikel, como compagina sus labores en el club y su sentimiento hacia el club de su vida.
Buenas Mikel. ¿Qué tal estás?
Muy contento la verdad. El momento del equipo está siendo bueno y eso hace mucho. Intento hacerle poco caso a la clasificación porque queda un mundo, pero es inevitable ver que lideramos la liga, es muy bonito y a mí personalmente me da mucho "punch" para el día a día y afrontar lo que queda de temporada además la gente te lo reconoce y eso es bonito. Por no hablar del momento defensivo en el que estamos, en los últimos 8 partidos hemos encajado 1 gol, nunca me había pasado y tanto para Tasio como para mí nos da una motivación extra.
Por lo demás todo bien. De entrenador en el fútbol base tanto con el Alevín A como con los porteros intento enseñarles todo lo que sé y es algo que me gusta hacer y los estudios universitarios están yendo a la perfección.
¿Qué significa para ti la Mutilvera?
Ahora mismo mi vida no se puede explicar sin este club. Los que me conocen ya saben todo el tiempo que invierto en la Mutil y me dicen siempre que me paso más tiempo en las instalaciones que en cualquier otro sitio. No lo puedo explicar con palabras, pero te puedes hacer a la idea, desde los 4 años he crecido pasando por todas las etapas en el equipo de mi pueblo hasta llegar al primer equipo y ser entrenador del fútbol base para poder inculcarle esto mismo a los chavales. No me imagino mi vida sin la Mutilvera.
¿Cómo es tu día a día compaginando el primer equipo con el fútbol base?
Es muy sencillo. A las 17:00 llego a las instalaciones para entrenar al fútbol base y a partir de las 19:30 me centro en el primer equipo y en mis entrenamientos, luego en casa si que meto horas en el fútbol base, buscando y sacando información, preparando los entrenamientos, organizando etc.
Obviamente priorizo mi carrera como jugador, soy joven todavía y me quedan muchos años por jugar, aprender y progresar, pero se pueden compaginar perfectamente las dos cosas, es más, son muy compatibles. Hay cosas que aprendo en el primer equipo que las traslado al fútbol base y cosas del fútbol base que me llevo a mi carrera como futbolista, al final en el fútbol lo mejor es aprender de todo y de todos.
¿Qué diferencia a la Mutilvera de otros clubes?
La Mutilvera es un club especial y lo diferencio mayormente en 2 aspectos. El primero es a nivel social. Si no me equivoco es el club más grande de Navarra por cantidad de jugadores, mueve a mucha gente y más allá del nivel futbolístico, es muy bonito ver a tantos niños y niñas practicando este deporte en Mutilva. Hace poco hicimos una foto de todos los miembros del club y fue impresionante ver a casi 1000 personas que forman parte de esta familia. Esto en muchos otros clubes por desgracia no pasa.
El segundo es los recursos que tiene para formar a los jugadores y esto es, quizá, lo que no se ve desde fuera. Voy a poner el ejemplo de la metodología. Jon Ander (metodólogo) nos marca qué contenidos futbolísticos tenemos que trabajar y cómo los debemos trabajar cada semana para que no se nos escape nada a los entrenadores y según la etapa del jugador son diferentes. A partir de ahí nos da libertad a los entrenadores para llevar a nuestro equipo. Es una metodología en la que apuesta mucho el club y que a medio largo plazo dará muchos resultados. Es algo que hablando con gente de otros clubes en Navarra somos únicos a excepción de Osasuna obviamente.
¿Cómo empezaste en el fútbol y qué te llevó a la Mutilvera?
Mis padres me apuntaron con 4 años y al vivir en Mutilva empecé en la Mutilvera. Mi primer año jugaba de todas las posiciones pero el segundo ya me metí de portero. Poco a poco fuí pasando por todas las categorías y a pesar de haber tenido oportunidades de salir del club desde pequeño y como todos los futbolistos he tenido momentos malos en el club, mis padres siempre me han incitado a quedarme cosa que les estoy muy agradecido porque estoy donde quiero estar y sino no sé qué habría pasado.
¿Cómo era la Mutilvera cuando llegaste y cómo la ves ahora?
Antes era un club más pequeño, de hecho, solo tenía un campo de fútbol 11, era como un club más en Navarra. Éramos menos jugadores y en ese sentido ha habido un enorme crecimiento. Pero como he mencionado antes el mayor cambio es ver cómo se ha profesionalizado el club, todo el trabajo que hay detrás de cada equipo y cada jugador. Cuenta con profesionales de todo tipo (psicóloga, fisioterapeutas, metodólogo, responsables de etapa …) que se preocupan por la situación de cada jugador y además imparten formaciones a todos los entrenadores. Por no hablar del material y las instalaciones que son de las mejores de Navarra.
¿Qué te llevó a dar el paso de entrenar a niños?
Empecé con 16 años con Jose Gomez (actual preparador físico del Liga Nacional) entrenando a niños de 5 años. No sabía si me iba a gustar pero enseguida ví que no se me daba mal enseñar y tratar con los niños, a partir de ahí he ido entrenando a otros equipos y a los porteros del fútbol base. También me ayudó a elegir la carrera universitaria que quería hacer y ahora estoy en un constante aprendizaje para mejorar y enseñar todo lo que sé a los chavales.
Como he dicho antes, priorizo mi carrera como portero y por eso no sé cuando lo voy a tener que dejar o cuando ya no lo voy a poder compaginar pero en un futuro cuando cuelgue los guantes si que me gustaría crecer como entrenador.
¿Tienes algún referente en los banquillos que te inspire?
Sí, muchos. Creo que en el fútbol hay que aprender de todos y me intento llevar lo mejor de cada entrenador, hay muchos que me han marcado para bien sobre todos estos últimos años porque he tenido la suerte de tener entrenadores muy buenos (Iñaki Cruz, Asier Castillejo, Diego Prendes, David Tainta). Pero sin ninguna duda me identifico con Jon Erice y Alvaro Garrido. Jon Erice es difícil encontrar a alguien que te hable mal de él, todos estábamos contentos y era impresionante la capacidad que tiene para hacerte creer que eres el mejor, así sacaba la mejor versión de todo el mundo. Este es mi tercer año con Garri y estoy aprendiendo mucho de él y aparte de ser un entrenador de la casa, tácticamente sabe mucho pero como gestor de grupo es lo mejor que he visto. Hay muchas cosas de él que me llevo como entrenador para transmitirselo al Alevín A, siempre se lo pongo de ejemplo a los niños.
¿Algún consejo que te hayan dado en el primer equipo y que ahora transmitas como entrenador?
En el primer equipo hay jugadores muy buenos que han pasado canteras importantes y selecciones. Al final como yo he sido toda mi vida portero intento aprender de mis compañeros en otras posiciones. Si me dice Morte, Borja… como despejar un balón, o Jaime, Bujanda… como regatear en un 1vs1 yo todo eso me lo quedo y se lo enseño a los niños, así que estoy constantemente recibiendo consejos que si son útiles los aplico en el fútbol base claro.
¿Qué nos puedes contar sobre el día de tu debut con el primer equipo? ¿Qué sensaciones tenías, cómo te encontrabas?
En Abril de 2023, un Mutilvera Izarra que quedamos 1-1. Lo tengo grabado en la mente porque era un día que siempre había soñado. Las circunstancias no fueron las ideales porque los 2 porteros del primer equipo estaban lesionados. Durante todo el día estuve nervioso, se me hizo eterno hasta el partido, aunque entre Victor Barandalla, Jon Erice e Imanol (portero del primer equipo) me tranquilizaron. En el partido estuve bien y seguro, se puede decir que fue un debut correcto y pienso que no es fácil debutar en segunda rfef con 20 años y menos como portero. Después del partido si que Victor (entrenador de porteros) que me analizó, me dijo que me notó muy nervioso durante el encuentro pero que respondí bien a la categoría. A partir de ahí han llegado otros partidos que he disfrutado más en el primer equipo, sin la presión del debut y haciendo buenas actuaciones como hace dos años en Getxo o el año pasado en Tudela.
A Victor le debo mucho porque él ha confiado en mí desde que era cadete. Ese debut sin él probablemente no habría llegado porque él me ha enseñado a ser el portero que soy ahora y sé que no me han regalado nada y que he trabajado mucho, pero si ahora estoy en el primer equipo es por la confianza que Victor siempre ha puesto en mí.
¿Qué destacarías del vestuario de la Mutilvera?
La unión que tenemos. Muchos tanto dentro como fuera del vestuario teníamos el miedo esta temporada de al ser una plantilla tan larga y con tanta calidad que durante la temporada aparecieran los egos, pero todo lo contrario, entre todos nos llevamos muy bien, hay un ambiente muy sano y nadie es más que nadie. Los veterano y los capitanes nos ayudan mucho a los jóvenes y dan mucho ejemplo. Por ejemplo Ekhi Senar, un jugador veterano que ha jugado en segunda división, se pasó sin jugar casi 2 meses y no tuvo ni un mal gesto, siempre ayudando y con una sonrisa, es todo un ejemplo para los que somos más jóvenes dentro del vestuario.
El cuerpo técnico que tenemos también ayuda mucho, tenemos de todo y ellos están dispuestos a ayudarnos y escucharnos en todo momento, es una gozada la verdad.
¿Cómo es la conexión entre el primer equipo y la cantera? ¿Se sienten parte de una misma familia?
Ese es el objetivo. Yo a todos los que entreno intento transmitirles lo bonito que es llegar al primer equipo, es un club que apuesta por los canteranos y es difícil llegar pero con trabajo es posible. Me tienen a mí de ejemplo y a muchos otros como Pablo Lizarraga, Banzo o Martin Saralegui. Incluso jugadores como Pablo Ibañez que han conseguido jugar en el primer equipo y les ha servido de trampolín para el fútbol profesional.
Yo veo a muchos niños con esa ilusión, tanto en las gradas como por el pueblo, con la ilusión este año de conseguir el ascenso y más allá de conseguirlo o no, es muy gratificante para los jugadores y esto no nos lo quita nadie. Lo mejor es que tener ese sentimiento también te conecta con el Valle de Aranguren, la cultura, los jóvenes… y no solo gente del Valle, gente de muchos sitios también tienen este sentimiento de unión.